REVOLUCIÓN INGLESA
La Revolución inglesa es el periodo de la historia del Reino Unido que abarca desde 1642 hasta 1689. Se extiende desde el fin del reinado de Carlos I de Inglaterra, pasando por la República y el Protectorado de Oliver Cromwell y finaliza con la Revolución Gloriosa, que destituye a Jacobo II.
La Revolución inglesa es el periodo de la historia del Reino Unido que abarca desde 1642 hasta 1689. Se extiende desde el fin del reinado de Carlos I de Inglaterra, pasando por la República y el Protectorado de Oliver Cromwell y finaliza con la Revolución Gloriosa, que destituye a Jacobo II.
En 1603 muere Isabel I de Inglaterra sin descendientes.
Jacobo, hijo de María I de Escocia, sube al trono como el primer rey Estuardo
de Inglaterra, Escocia e Irlanda. La situación política cambia: su falta de
tacto con el Parlamento —debido a su idea del derecho divino de los reyes—
desemboca en un largo conflicto que se agudizará con la sucesión en el trono de
su hijo Carlos I, cuyo absolutismo hizo que mantuviera relaciones muy tensas
durante su reinado con el Parlamento inglés, que pretendía controlar sus
arbitrarias creaciones de impuestos y su reformismo religioso. Durante este
reinado se suceden dos guerras civiles entre los partidarios del rey y los del
Parlamento. Carlos I fue víctima del radicalismo político siendo sentenciado a
pena de muerte por alta traición al Estado en 1649.
Primera guerra civil inglesa (1642–1646)
El enfrentamiento entre el poder
parlamentario y el poder real se saldó a favor del primero, moderando el rey su
política absolutista y viéndose controlado por el Parlamento. Fue entonces
cuando éste aprobó numerosas leyes anti-absolutistas. Por ejemplo, se eliminó
la Corte de la Cámara estrellada, se retiró el poder al rey de disolver el
parlamento y se condenó a muerte a William Laud, arzobispo de Canterbury y al
conde de Strafford, gran aliado del rey.
Dos años antes, Oliver Cromwell, había
vuelto al Parlamento tras su retiro en 1629. Cuando estalló la guerra civil en
1642, reunió un regimiento de caballería, para combatir en favor de la causa
parlamentaria. Con este contingente logró un enorme prestigio como militar
durante la primera fase de la guerra.
Segunda guerra civil inglesa
(1648–1649)
Las disputas entre los partidarios del
rey Carlos I que se encontraba encarcelado por las fuerzas parlamentarias y los
del «Parlamento largo» persistieron. Sin embargo los escasos apoyos monárquicos
entre los propios parlamentarios cesaron cuando el rey escapó, se alió con los
escoceses y desencadenó de nuevo la guerra civil en 1648. Cromwell reprimió una
rebelión en Gales y derrotó a los escoceses en Preston (agosto de 1648). De
nuevo se puso de parte del Ejército en contra del Parlamento, que intentaba
reanudar las negociaciones con Carlos. En el mes de diciembre, autorizó la
expulsión de la oposición, dejando sólo a unos pocos miembros que estaban de
acuerdo con la designación de una comisión que juzgara al Rey por traición. Fue
una guerra caballeresca, que Oliver Cromwell terminó venciendo con su Batallón
de los Santos (Ironsides), a los promonárquicos. El fin del enfrentamiento
supuso el enjuiciamiento por alta traición del rey y su posterior decapitación,
teniendo como consecuencia la proclamación de la única república en la historia
inglesa.
Tercera guerra civil inglesa
(1649–1651)
La primera tarea de Cromwell durante la
República -proclamada después de la ejecución de Carlos el 30 de enero de 1649-
fue la pacificación de Irlanda y Escocia frente a las fuerzas realistas que
apoyaban al sucesor legítimo, el futuro Carlos II de Inglaterra. Sus
principales objetivos eran lograr un gobierno estable y tolerancia para todas
las sectas puritanas. Cromwell aplastó a los partidarios monárquicos en Irlanda
y Escocia y controló Inglaterra.


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